Una experiencia muy interesante para mí en la última década ha sido la de Coordinar el Servicio de atención y apoyo contra el machismo (SAAMA 2009-2012) de la Asociación AHIGE subvencionado por el Ministerio de Sanidad Política Social e Igualdad.
El SAAMA surgió como un servicio muy importante y necesario para la población joven (chicos y chicas), especializado en prevenir y evitar las discriminaciones sexistas, la violencia de género y maltrato entre las/os jóvenes.
Fue una herramienta valiosa para luchar contra la discriminación, los estereotipos sexistas, la violencia de género (ya sea psicológica o física) y el maltrato.
La labor más importante quizás fue la creación y el montaje de una página web específica donde el/la visitante encontrase pautas de actuación ante casos de maltrato y violencia ejercida sobre jóvenes, recomendaciones, noticias, lugares o recursos dónde acudir.

La página web como tal ya no existe desde el año 2016, pero algunos de los contenidos pueden verse en éste enlace: https://ahige.org/saama/
Así como la puesta en marcha de un teléfono o línea 902 de atención e información a los/as jóvenes víctimas de discriminación, acoso, bullying y homofobia, para prestarles apoyo y sobre todo adecuado acompañamiento.
La existencia de un correo electrónico específico de este proyecto, para consultas mediante “e.mail” puesto también a disposición de aquellas personas cercanas a jóvenes que conozcan casos como los referidos anteriormente y requieran de ayuda para afrontar y solucionar el problema.
Por último el establecimiento de una Red de apoyo de profesionales de juventud y entidades juveniles.
El SAAMA surgió en el año 2009 como un servicio para la población joven, especializado en prevenir y evitar la violencia de género y maltrato entre las/os jóvenes.
Se trataba de un servicio a la ciudadanía en general y a los/as jóvenes en particular.
Su objetivo dar asesoramiento y apoyo a aquellas demandas que recibamos sobre casos donde se estén produciendo desigualdades de género a nivel personal, contados por el/la propi@ afectad@, derivándose aquellos casos que necesiten de una atención más específicas a los recursos de los que dispongamos en nuestra base de datos.